Crear un tema hijo en WordPress paso a paso (y por qué)

Qué es el tema hijo, cuándo lo necesitas de verdad, la creación paso a paso (cabecera, encolado, plantillas por copia) y las buenas costumbres.

El tema hijo (child theme) es la pieza que separa el WordPress amateur del mantenible: hereda todo de un tema padre y guarda tus cambios aparte: el padre se actualiza sin pisarte nada: media hora de montaje que evita el clásico drama de «actualicé el theme y perdí todas mis personalizaciones». Qué es, cuándo lo necesitas y cómo se crea paso a paso.

Cuándo lo necesitas (y cuándo no)

Lo necesitas en cuanto tocas código del theme: CSS más allá del personalizador, funciones propias, plantillas modificadas: cualquier edición directa del tema padre vive con fecha de caducidad: la próxima actualización la borra. No lo necesitas si tus ajustes caben en las opciones del theme y el personalizador (eso sobrevive a las actualizaciones) ni para CSS suelto (el CSS adicional del personalizador o un snippet lo cubren): el tema hijo entra cuando la personalización se vuelve estructural: y en una cartera de webs, el hijo propio sobre un padre ligero es directamente la arquitectura: el mismo lenguaje técnico en todos los proyectos.

Crear el tema hijo paso a paso

  • 1. La carpeta: en wp-content/themes, una carpeta nueva («padre-child» por convención).
  • 2. El style.css con su cabecera: el comentario de cabecera con Theme Name y, crítico, la línea Template con el slug exacto de la carpeta del padre: es el hilo que los une.
  • 3. El functions.php que encola estilos: el hijo carga la hoja del padre y la suya encolando con wp_enqueue_style: el método moderno correcto (el viejo @import está jubilado por lento).
  • 4. Activar y verificar: el hijo aparece en Apariencia → Temas: se activa y la web debe verse idéntica: a partir de aquí, todo cambio tuyo vive en la carpeta hija.
  • 5. Sobrescribir plantillas por copia: para modificar una plantilla del padre (header.php, single.php), se copia al hijo con la misma ruta y se edita la copia: WordPress usa la versión hija automáticamente: el padre queda intacto y actualizable.

Las buenas costumbres del tema hijo

Versiona tu trabajo: número de versión en la cabecera que incrementas en cada cambio: el historial barato que agradecerás: comenta el porqué de cada función y plantilla copiada: el tú del futuro es otra persona: y lo genérico, fuera del theme: las funciones que deben sobrevivir a un cambio de diseño (shortcodes de contenido, CPTs) van en un plugin propio o snippet gestionado, no en el hijo: el reparto fino se explica en snippets y functions.php.

Preguntas frecuentes

¿El tema hijo ralentiza la web?
El coste es una hoja de estilos extra: despreciable: y bien usado suele acelerar: tus cambios viven ordenados en lugar de en plugins de retales: el tema hijo es de las pocas piezas de WordPress con coste cero y beneficio permanente.
¿Puedo crear el tema hijo con un plugin generador?
Sí, y para salir del paso cumplen: generan la estructura correcta en un clic: hacerlo a mano una vez vale la pena por entender las tres piezas (carpeta, cabecera, encolado): después, el generador es legítima pereza profesional.
¿Qué pasa si el tema padre cambia mucho en una actualización?
Tus plantillas copiadas pueden quedarse antiguas respecto al padre renovado: tras actualizaciones mayores del padre, revisa las plantillas que sobrescribes contra sus nuevas versiones: es el único mantenimiento real del tema hijo: y la razón de copiar solo las plantillas que de verdad modificas.

Por dónde seguir

El compañero natural del tema hijo está en snippets y functions.php: la elección del padre adecuado, en themes para nichos: y el itinerario completo, en Aprende WordPress.